Viajero ocasional
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En une extremo de la plaza del Imam, al lado opuesto al de la entrada del Bazar, se encuentra la mezquita del Imam (hoy, del Imam Khomeini). Sin duda, una visita obligada puesto que es una de las mezquitas más bonitas del mundo. La mezquita forma parte del legado del reino safávida, y fue concluida en 1638. Su pórtico de entrada, con dos minaretes y diversas peculiaridades (las pequeñas asimetrías como guiño a la imperfección humana frente a Alá), el gran patio central del que se abren otros 2, y la gran cúpula central son majestuosos y tienen dibujos geométricos muy bonitos. Como curiosidad, si uno se sitúa debajo de la gran cúpula central, en el punto de la baldosa negra, apreciará el imponente eco que puede originar un chasquido o un movimiento del billete. Eco que únicamente se percibe en ese punto.
Situada en uno de los lados largos de la plaza del Imam, frente al palacio de Ali Qapu, es una de las mezquitas de visita obligatoria en Isfahan. Construida hace más de 300 años durante el reinado safávida, difiere del resto de mezquitas construidas en Irán por carecer de minaretes o patio central. Esto se debe a que fue concebida como un lugar de culto para la mujer del monarca y otras mujeres de la corte, que accedían a él con libertad a través de un pasadizo subterráneo desde el Palacio Ali Qapu; sin embargo, no era pública, de ahí la ausencia de minarete desde el que llaman a la oración. En cualquier caso, además de su singularidad, su cúpula es muy bonita desde el exterior, así como desde el interior, en donde se aprecia el denominado “efecto cola de pavo real” por el dibujo de los azulejos y la luz que penetra por sus ventanas abiertas sobre el tambor circular. Su precio de entrada son al cambio 15 céntimos (2008).
Esta mezquita se encuentra hacia el final de bazar si se adentra en él desde la Plaza del Imam. Sin tener unas cúpulas tan vistosas como las de los templos de la plaza del Imam, es mayor en dimensiones y tiene el mayor patio central de todas las de Irán. Alrededor del mismo se emplazan los lugares de rezo con numerosas columnas separados por celosías, y dos grandes pórticos, uno de ellos imponente, con dos grandes minaretes. Es la preferida por los trabajadores del bazar para realizar los rezos diarios. Precio de entrada, 15 céntimos (2008).
El Gran Bazar es el que se extiende al lado contrario del de la mezquita del Imam. Es el más turístico del país, y por ello el que tiene una estructura mejor conservada, aunque probablemente también sea el único del país en el que los locales son algo “pesados” en el sector de las alfombras (nunca llegando a extremos de Estambul o El Cairo). Tiene distintos sectores, y tiene varios patios realmente bonitos, con algún antiguo caravanserai reformado. Es también el mejor lugar de Irán para comprar souvenirs. Si se tiene la ocasión de conocer a algún local o tendero que os propone apreciar la panorámica de la plaza desde el techo del Bazar, ¡no dejéis pasar la ocasión!
Cerca de la Plaza del Imam, junto al museo de la ciencia, se encuentra el Palacio de las 40 columnas, residencia de diferentes dinastías quajars. A pesar de su nombre, tiene únicamente 20 columnas de madera, y la apelación responde al reflejo en el estanque que tiene en frente. Está rodeado de un gran jardín (no muy bien cuidado…) y en su entrada tiene un bonito techado con espejos y madera. Su interior es bonito, destacando sus paredes pintadas con imágenes muy antiguas representando guerras y celebraciones y algunas vitrinas en donde se muestran diversas reliquias. La entrada son 20 céntimos. Recomendable acudir por la mañana para que el sol alumbre la fachada.