Fundador - Viajero ocasional
Bajé a Copacabana cerca de las nueve de la mañana. Muy poca gente se avistaba en el borde costero, a no ser algunos individuos de todas las edades, razas y condiciones sociales que trotaban a una hora en que, por lo general, con mis congéneres chilenos venimos llegando luego de las cervezas.