Fundador - Viajero ocasional
La primera cosa que nos llamo la atención fue el caos circulatorio de aquella ciudad y sus elevados niveles de contaminación, tanto la mayoría de transeúntes como los ciclistas y motoristas llevaban pañuelos en la cara para no respirar tanto humo. También constatamos que la gente era muy tranquila, nadie se nos acerco por ningún motivo, cosa que nos sorprendió gratamente acostumbrados como estamos a África, donde el agobio a veces llega a puntos indescriptibles