Fundador - Viajero ocasional
Llegué a la Plaza Cibeles. Estaba helada. Una capa de hielo cristalino la cubría. Se veía genial. Sus leones parecían tener colmillos, pero era el agua que intentó caer y no pudo contra el frío. 5º marcaba el termómetro de la parada del bus junto a ella.
El retiro (llegué como a las 7 p.m. y había mucha gente extraña, fumando y bebiendo. Muchachos consumiendo droga, y otros tantos turistas) Es bonito el lugar, pero no me gustó la gente que encontré a esa hora allí.