Son iglesias y caserones seculares, circundados por una gran actividad cultural desarrollada en este lugar. Además de esto, en sus cuestas y calles pavimentadas con piedras rústicas, típicas de la región (cabeza-de-negro), se encuentran registrados importantes trechos de la historia brasileña del siglo XVI.
Funciona en lo que fue la mansión de un rico traficantes de esclavos del siglo XIX. Reúne objetos que pertenecieron a conocidas familias tradicionales de bahía y que dan una idea de cómo vivían las clases acomodadas de la época. También hay una pinacoteca con obras de maestros de la pintura bahiana. todos los jueves la entrada es gratuita, merece la pena visitarlo.
Esta fortificación fue iniciada por el primer donatario de la Capitanía de Bahía, Francisco Pereira Coutinho, en 1536, teniendo originalmente forma de torre con diez lados.
esta un poco retirada de las otras, pero para mi es la mejor playa para banarse, pasarla bien y disfrutar del lugar.
Fundada por los jesuitas que llegaron con Tomé de Souza en el siglo XVI. Demolida y reconstruida en el lado opuesto de la calle en el siglo XX, es una de las más antiguas de Salvador.