Ir al estadio de Maracana era algo que quería hacer desde pequeño. Siempre había seguido los éxitos (y fracasos) de la canarinha. Siempre hasta que su fútbol pasa a ser más parecido al del resto de equipos. Pero no tuve suerte de coincidir con ningún partido o sea que me tuve que conformar con entrar al estadio pagando entrada y estando completamente vacío. Algo es algo.