Su exhuberante riqueza patrimonial es famosa aún fuera de las fronteras de la Patria. Nuestro Museo comenzó a cobrar vida a partir de los dos edificios más antiguos que se conservan en la Provincia de Buenos Aires: el Cabildo y la Casa del Virrey, los que en 1942 fueron declarados Monumentos Históricos Nacionales, por el Poder Ejecutivo Nacional.
Está construida por un alfarero con arcilla brasileña cocida. Tiene 38 centímetros de alto. Su manto azul está caido, salpicado de estrellas blancas y es la túnica encarnada. Para resguardar la estatuilla original, el padre Jorge Salvaire le hizo colocar una campana de plata que le dió la forma característica que hoy se conoce mundialmente.