La orden de los predicadores se establece en Córdoba, en el siglo XVI, y diagraman la construcción del seminario y la Iglesia.
Este templo atesora en sus cimientos, los testimonios de las devastadoras inundaciones provocadas por el, ahora acallado, arroyo de La Cañada. Pero definitivamente las obras se iniciaron gracias a Olegario Correa en 1857 y se inauguró en 1861, sufrió varias modificaciones, entre ellas, la ampliación para el camarín de la Virgen.