Bazar por excelencia, se compra de todo y lo que es importante, los damascenos compran en él. Evidentemente para los turistas es imprescindible el regateo acompañado de una taza de té y con calma. Si no compras nada tampoco pasa nada. La Heladería Bakdash está dentro a la derecha y tiene varias callejuelas perpendiculares en las que uno puede perderse y no encontrar tanta gente, hay aguadores que venden zumos de frutas, café y agua. Se vende de todo y finaliza en las columnas del Templo de Júpiter frente a la Mezquita de los Omeyas.
Cada día por la tarde después de la penúltima oración, sobre las 19/19.30. Para pasar una tarde inolvidable en el centro de la Ciudad Vieja de Damasco y fumar un narguilé
El edifico es un antigua casa damascena construida en 1737 y propiedad de Mohamad Talaat desde 1905 a 1973, padre del famoso poeta Shafiq Jabri. Antes de que cayese en ruinas se habilitó una parte de la casa, como muchas otras de la parte vieja de Damasco, aprovechando los hermosos patios como restaurantes al aire libre sólo cubiertos en invierno por enormes toldos y con estufas. En verano la temperatura es muy agradable, con su fuente central y las parras que cuelgan de los pisos superiores. Un lugar frecuentado por los damascenos y por extranjeros. La comida es excelente y económica para nuestros bolsillos. Se puede fumar en narquilé y tienen servicio de internet. También se puede ir sólo a tomar algo.