La mayor exposición de joyas del mundo: El trono del Pavo Real adornado con piedras preciosas, el más grande diamante rosa no tallado: 182 quilates, un globo terrestre de 34 kg de oro con más de 50.000 piedras preciosas...
Aunque no se tenga especial interés ni conocimiento sobre las joyas (como yo), resulta impresionante. Es el museo de Teherán que más vale la pena con diferencia.
Es un bazar pequeño, si bien más "cuco", abierto y curioso que el Gran Bazar del centro. Tiene una sección de alimentos muy bien surtido y tiendas de todo tipo. A un lado se encuentra la mezquita santa del hermano de un Imam.
Cementerio en honor de los caídos en la guerra Irán-Irak, muy frecuentado por los familiares de las víctimas (sobre todo los jueves y viernes). Es un lugar en el que se impone el respeto y el orgullo chiita; e impresionante por el millón de tumbas y por las fotos y la simbología que adornan las tumbas.
Muy probablemente os ofrezcan dulces caseros; en tal caso siempre aceptarlos como agradecimiento y respeto.
Guarda las colecciones arqueológicas más importantes del mundo preislámico (Restos de Persépolis) y del mundo islámico de Persia.
Lo más interesante se encuentra en la sección dedicada al mundo preislámico. Es pequeño, pero merece la pena como preámbulo de la visita a Persépolis (si se va antes a Persépolis el interés es mucho menor). Contiene momias, restos de Persépolis, vasijas y otros utensilios, mapas de la época, inscripciones en lenguas muertas...
Uno de los parques más concurridos de la ciudad por los locales, con múltiples teterías. En las teterías se puede fumar en pipa de agua, recomendable especialmente subir a la más alta en forma de cueva. Los viernes y los festivos suelen acudir muchas familias y organizan espectáculos en un escenario al aire libre.
En cualquier caso, lo mejor del parque es la panorámica que ofrece de la inmensidad de la ciudad. Algo que se podrá apreciar si la contaminación no es excesivamente alta y si aún es de día.