Es un lugar santo y de peregrinación ya que aquí está enterrado Sayyed Mir Ahmed, hermano del Imam Reza, el octavo imam, cuya tumba se venera en Mashad. Mir Ahmed fue torturado cuando iba de camino a Tus y por eso se le venera como santo. El edificio actual es del siglo XIX y tiene uno de los patios más grandes de Irán. Las mujeres también pueden entrar y tocar el cenotafio. Eso si, al ser un lugar santo han de hacerlo en chador, descalzas y al salir no se debe dar la espalda al féretro. Es impresionante por dentro y por fuera y la mejor hora para visitarlo es al anochecer cuando está completamente iluminado dándole un aspecto majestuoso e imponente.