Un lugar de moda en downtown Seattle. El Purple es el típico lugar donde puedes quedar para cenar antes o después del cine. Muy cerca de la biblioteca y el Benaroya Hall.
Tiene una de las mejores cartas de vino de Seattle, que ya es difícil, con muestras de vinos de todo el mundo. La cocina, sin ser espectacular es muy cuidada, así como el servicio. Es conveniente reservar, especialmente si vas en grupos.
El mejor restaurante vegetariano de toda la ciudad. Ambiente gay, pero no amanerado. La cocina es espectacularmente buena, las bebidas, los postres y los zumos son una delicia.
Imprescindible hacer el brunch (desayuno fuerte algo tardío) allí el fin de semana. Si son fechas de fiestas, mejor reservar.
Está justo al lado de una de las entradas al Arborettum, lo cual le hace candidato al descanso tras el paseo. Si es verano, recomiendo pedir mesa en la terraza.
Se puede ir con niños.
Uno de los muelles más animados es el Pier 54, donde se encuentra el afamado y popular restaurante Ivar’s Acres of Clams.
La historia de este sitio es muy entrañable: resulta que su propietario fue un conocido personaje del mundo de la TV y la radio, Ivar Haglund. Le dio por montar aquí un acuario y entretener a los visitantes cantando sus propias canciones con letras alusivas a la vida en el mar. Guitarra en una mano y gorra de capitán marino en la cabeza, tuvo mucho éxito y decidió complementar el local con un puesto de fish&chips.
Tal fue la fama del puesto de fish&chips que hoy día tiene más de 30 restaurantes repartidos por todo el Northwest. Cuando falleció, la ciudad le rindió homenaje con un desfile de barcos por toda la bahía y cada 4 de Julio se le recuerda con cariño con unos fuegos artificiales desde el mismo lugar donde él los instauró en 1964.
Esta zona es maravillosa, especialmente en verano que es cuando todos los restaurantes de los muelles (en inglés, pier) trasladan las mesas a las terrazas y le dan un aspecto muy animado al conjunto.
Pasear tranquilamente por estos muelles, oliendo a sal y escuchar el crujir de la madera bajo tus pasos, es una sensación muy agradable. Pero si además el día te regala una tarde despejada, contemplar el atardecer sobre el Puget Sound desde aquí se convierte en una experiencia casi mística.
Desde aquí se puede acceder al Waterfront Park y a varios restaurantes, como el conocido Ivar’s Acres of Clams o tiendas peculiares como el Ye Olde Curiosity Shop.
Algo más hacia el sur se encuentran los muelles desde donde salen los transbordadores y los cruceros.
El Serafina es un conocido restaurante de Seattle que lleva desde 1991 deleitando paladares. Música de jazz en directo, buena comida y buen servicio hacen de este lugar el idóneo para cenar en pareja o en grupo.
El ambiente es cálido, tanto por la decoración como por el servicio, que te hace sentir como en casa. Especial mención a su carta de vinos, amplísima y de gran calidad.
Organizan eventos especiales en fiestas reseñadas, editan su propia revista y lo mejor, están abiertos hasta medianoche con lo que puedes alargar tu cena o tomarte una copa en el bar.