Cominos también en un puesto callejero, un bocadillo de pescado asado (caballa, creo) con una raja de tomate, cebolla y aliñado con limón y sal, los hacían en una barca en una especie de sartén y resultaron sabrosísimos comerlos sentados en unos escalones, como hacen cientos de turcos cada día frente Yeni Cami.
Evidentemente no os podéis marchar de Turquía sin haber ido a un baño turco. Es lo primero que os van a preguntar vuestros amigos cuando volváis a casa. A nosotros nos recomendaron uno muy conocido en Estambul: “Çemberlitas # 351”. Salimos muy contentos, aunque ya nos avisaron que no teníamos que preocuparnos de nada, pues eran gente muy profesional.
Creo que si volviera hacia atrás emplearía el tiempo en ver otras cosas. De todas formas, en caso de que lo hagáis, os recomiendo que vayáis al muelle de Eminönü y cojáis un barco de transporte regular hasta Anadolu. Os saldrá mucho mas barato. Un consejo para los que os gusta el yogurt natural: cuando el barco haga parada en Kanlica, os ofrecerán yogures y azúcar. ¡Probadlos!. Dicen que son de los mejores del mundo y no se si será verdad, pero hasta la fecha, son los mejores que he probado en mi vida
La mejor técnica para terminar un buen regateo es simular que os vais de la tienda. Si os deja marcharos es que habréis llegado al precio tope.
En cuanto a las comidas se refiere, nosotros hicimos mucho uso de los Kebabs. Para los que no lo sabéis, es un especie de palo envuelto con carne, que puede ser de cordero o ternera. En algunos sitios también encontrareis de pollo. Está girando constantemente frente a unas fuentes de calor que los van haciendo lentamente. Te introducen la carne en el pan y la acompañan con lo que tú quieras. Nosotros frecuentábamos estos sitios a la hora de comer, por que te dan mucha rapidez.