República Checa
El centro de Praga, de su vida cultural y uno de los ejes comerciales mas importantes. Si estamos de ruteo por el centro conviene hacer una parada en alguno de sus cafes y observar.
La monumentalidad del puente, lo hacen recomendable en cualquier viaje a la capital de la República Checa. Imposible verla vacía a cualquier hora del día y de la noche, siempre hay gente paseando y/o artistas varios. El atardecer resulta el momento más adecuado para pasear por aquí.
Este festival lo conocí en un viaje de cuatro días, durmiendo en un hotel respetable y comiendo de restaurante. Nada que ver con la obsesión festivalera de los viajes de Interrail donde no teníamos ni un duro y quien se acordaba comer. A Praga fui con mi recién estrenada novia alicantina y todo fue muy comedido. La verdad que la ciudad y el festival son muy acordes para ir en ese plan.
Aquí hubo una rotonda románica, donde pereció San Wenceslao, asesinado por su hermano.
Lo más espectacular el salón de Vladislav, gótico,