Está considerado uno de los más lindos de Europa. Se puede uno pasar el día entero en él ya que es muy grande y son muchas las especies de animales que tiene. Hay varios pabellones temáticos como el de los gorilas y el de Sumatra. Los chicos (y los grandes) pueden hasta tener contact directo con algunas especies, incluyendo lemures.
Prácticamente ignorado por los turistas, el parque Letná, que se puede ver en la márgen opuesta a Josefov del Moldava ofrece quizás las mejores vistas de la Cuidad Vieja de Praga y todos sus puentes. Ideal para ir al atardecer y sentarse a tomar una cerveza en el jardín cervecero que allí funciona todo el año. Algo que nunca se olvidarán
La cuidad de Pilsen es ideal para hacer un viajde de un día desde Praga. Es muy fácil de llegar en autobús o en los trenes que salen cada hora desde la estación de trenes central. La plaza principal es un muestrario de imponente arquitectura, pero el lugar de mayor interés turístico es, sin duda, la legendaria cervecería Pilsner Urquell, la cual se puede visitar con cualquiera de las excursiones disponibles durante todo el día. Para aquellos curiosos cerveceros, Pilsen tiene más que ofrecer que la mundialmente famosa cervecería. En la cuidad funcionan 3 microcervecerías con productos muy interesantes, más información al respecto en http://filosofo-cervecero.blogspot.com/ (eitqueta Pilsen)
Vinohrady es un barrio residencial que se encuentra al lado del centro histórico de Praga, en dirección sudeste. Su corazón es Náměstí Míru (Plaza de la Paz), dominada por la elegante iglesia de Santa Ludmila, la cual vale la pena visitar, al menos para ver sus paredes recubiertas de frescos Art Nouveau. La plaza se encuentra rodeada de edificios de magnífica arquitectura de fines del s XIX y principios del XX, en especial el Vinohradské Divadlo, que en 2007 cumplió su centésimo aniversario. Las calles aledañas son una memorable exibición de edificios de arquitectura art nouveau y neoclásica que realmente valen la pena recorrer. Hay restaurantes, clubes, bares y cafés para todos los gustos y presupuestos. En el barrio también hay una gran cantidad de hoteles y pensiones que ofrecen una alternativa más económica para alojamiento que los del centro sin estar demasiado lejos de él.
Yo no recomendaría parar en los cafés ya que son todos trampas para turistas. Una alternativa mucho mejor es comprar una klobása (salchicha) en alguno de los puestos y sentarse a observar la diversa fauna que recorre la plaza, además, claro, de admirar la arquitectura.