Para darte un respiro, abandonas las vías principales y te adentras en cualquier callejuela, donde en los bajos de las casas improvisan “cocinas” con comidas exóticas, aquí es el olfato el que manda...Es el “otro” carnaval: gente en las ventanas de las casas, bebiendo, comiendo, charlando, cocinando... vendedores ambulantes, pequeños puestos de bebidas, y personas sentadas en plena calle comiendo, tranquilamente. No tienes la sensación de estar en Londres, hay tipos increíbles que son igual o más atractivos que los del desfile