Aun sabiendo que todo o gran parte de lo que rodea al Lago Ness, es mentira, el lago tiene un aire de misterio dificil de explicar. Navegar por sus aguas, en cualquiera de los muchos barcos que lo surjan, es una sensación indescriptible. No esperemos encontrar criaturas fantasiosas, pero si que descubriremos un paisaje idilico, testigo de varias peliculas y leyendas. Imprescindible.
La capital de las Highlands, es una ciudad bulliciosa. Sus calles llenas de gente, sus edificios, sus puentes sobre el rio Ness, sus pubs, restaurantes, y sus tiendas abiertas hasta la medianoche, hacen de esta ciudad un punto y aparte, no negativo, en la visita a Escocia. Lo mejor es intentar perderse por sus calles, y descubrir rincones que no esten abarrotados de gente. y si eso no es posible, siempre se puede entrar en uno de los muchos pubs que hay, y tomarse un whisky, mientras s se escucha un improvisado concierto de musicos locales.
lo mejor del castillo, su ubicación. lo peor, la masificación. Más de 500 años de historia albergaban estas ruinas, testigo de varias peliculas. Pasear por las piedras, a los pies del Lago Ness, es maravilloso. Siempre hay alguna persona vestida con el traje tipico escoces y tocando musica con una gaita. Imprescindible.
La destileria más antigua de las tierras altas de Escocia, es una joya por fuera y logicamente por dentro. El edificio de 1786, conserva en el exterior, su aire antiguo. Por dentro se puede realizar una visita guiada que nos muestra todo el proceso de elaboración del preciado malta. Muy intructiva, se complementa con una degustación de dos tipos de malta, de 12 y 18 años.