Los restos de la Villa Imperial del Emperador Nerón era colosal, los pocos restos de frescos y mosaicos que quedan, te dejan con la boca abierta, lástima que quede muy poco. Tienen un circuito guiado que se debe reservar con antelación. Es una visita contradictoria por un lado tienes que hacer uso de la imaginación para ver lo que fue pero si lo consigues, sales encantado de la visita, si no, puedes llevarte un desengaño.