A causa de las pequeñas dimensiones de esta curiosa plaza, se presenta la exquisita Chiesa di Santa Maria Maggiore, por un lado la fachada y por otro lado su parte posterior, como si fueran plazas diferentes. En el lado de "atrás" se encuentra uno de los obeliscos egipcios de Roma; pesa 45 toneladas y mide 14.75 metros. No es de los más bonitos que hay en la ciudad.