Un cuchitril, "a hole in the wall" que diría un irlandés, pero un auténtico recurso de última hora si te has quedado sin cenar (cierran tarde). Situado en la más céntrica calle de Dun Laoghaire, este hindú tiene su acceso por unas escaleras que te conducen directamente desde la calle.
Apenas 6 mesas componen todo el salón, pero la amabilidad, la magnífica relación calidad precio y la buena cantidad hacen de este sitio uno a tener en cuenta, no para pedir matrimonio claro está, pero sí como opción alternativa de primer orden.
Este pub, fundado en 1821 es de los pocos sitios donde te puedes tomar una Guinness en una mesa de madera de hace 100 años. En Dublín hay otro pero es más moderno.
No hace falta reservar, pero ciertos días tienen "especiales" con música en vivo y menús ad-hoc que hacen las delicias de los irlandeses.
Poco frecuentado por turistas, en esta joya podemos pedir con confianza cualquier plato, aunque si quieres probar y tantear, recomiendo pedir unas cervezas con un plato de mejillones, especialidad de la casa.
Eso sí, atención al acento irlandés.
Este restaurante se encuentra en una localización inmejorable: el puerto de Dun Laoghaire, junto a la estación del DART.
Escenario ideal para comida o cena de negocios, impecable servicio y esmerada cocina en la que tanto las carnes como los pescados son excelentes. Especialmente estos últimos. Magnífica carta de vinos. Para ocasiones especiales.
Sucursal en Dun Laoghaire del conocido restaurante chino Mao. Situado en el Pavillion, moderno centro comercial y de ocio, es un lugar de moda.
La comida es bastante razonable y la relación calidad precio, lo mejor. Buen servicio, buen ambiente y zona inmejorable.
Hay que ir con tiempo o reservar, especialmente por la noche.
Si echas de menos las tapas de España este lugar te ayudará a añorar los buenos precios y las grandes cantidades que ponían en la lejana tierra.
Tímida carta de tapas, con algunos guiños al jamón y a los embutidos y algo de cocina, especialmente mejillones y pescadito. Un servicio pobre, siempre por debajo de gente que hay en el local.
Merece la pena por el sitio en el que está y para tomar una caña y curar la morriña.