El edificio más impresionante de la ciudad, y para nosotros uno de los mejores de Europa. Su estilo neogótico satura los sentidos. Los ojos son incapaces de captar tantos detalles. Sólo intentando verlo en su globalidad puede asumirse. Si uno comienza a fijarse en los detalles se pierde entre tanta filigrana. Buscar el reflejo sobre el un Danubio tranquilo maravilla sobretodo de noche. Una maravilla arquitectónica a la que recientemente se le a lavado la cara. Lamentablemente no pudimos acceder a su interior pues no coincidimos con ningún grupo. No perdérselo.