Quizá no es tan famosa como Notre Dame, pero personalmente la considero más monumental. Hay que contemplarla desde el final de sus escaleras, blanca y radiante, para ir poco a poco acercándose y ver lo enorme que resulta. Me gustan su decoración de hermosos mosaicos y la piedra de sus paredes, como si la hubieran construido ayer. La cripta es interesante de visitar.