La gran escalinata que la antecede refuerza el magnifico aspecto neoclásico de la fachada del edificio, a la que podríamos denominar como "La Catedral de Helsinki". El aspecto sobrio del exterior se transforma en insulso en el interior del templo. Sin embargo su blancura y su omnipresencia en la plaza la convierten en un edificio singular. Si eres mujer y tienes pensado dar un plante en plena ceremonia marital este es el lugar más cinematográfico para hacerlo. La imagen de una novia despechada corriendo escaleras abajo sería digna de un oscar.