Si en invierno este alargado parque del centro de la ciudad es la personificación de la cudeza del frío, en verano explota de vida y se convierte en uno de los sitios más animados de la ciudad. Por sus cuidados caminos se desarrollan multitud de actividades lúdicas. Teatro de calle, marionetas, música, mimos, puestos callejeros de comida....y algún que otro borracho. Buen sitio para descansar en alguno de sus bancos y tomar el pulso a la ciudad.