Sorprende su decoración teatral pero acojedora. Estuvimos en las fiestas del 2 de mayo y nos sorprendió porque ahora, además de las cañas y copas, se pueden comer tostas. Ricas por cierto. No había mucha gente, asi que estuvimos tranquilos. Recomendable.
Me encanto su decoracion, ese ambiente de tertulias del que se ha escrito tanto en Madrid. Un buena opcion para una copa.
Un copa en ambiente entre azulejos y on concurrencia algo bohemia.