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Situada en una de las calles más transitadas del casco antiguo de la ciudad, es una pequeña tienda que llama poderosamente la atención, su especialidad: las casas de muñecas y sus complementos. Una delicia para los ojos y entrar dentro ya te transporta a otras épocas. Sorprende la delicadeza de todos los trabajos que se exponen, el taller está al final de la tienda. Venden al extranjero y siempre hay gente dentro. Precio acorde con el trabajo efectuado y la cantidad de horas invertidas.