Esta semana fuimos cinco amigos y cenamos todos de maravilla, bueno, bonito y barato. Qué más se puede pedir. Raciones generosas, muy buena presentacion de los platos y el lugar es muy bonito. Mejor reservar.
Es un restaurante enorme en el que conviene reservar si queremos ir el fin de semana. La relación calidad-precio es buena y tiene una carta variada.
Postre recomendado:
Helado de queso fresco con salsa de membrillo.