BélgicaLugar de difícil calificación, es ideal para desayunar a lo grande y te tratan como si fueras el sobrino que hace tiempo no ven, rápidamente la mesa se llena de zumos de naranja naturales, cestas de rebanadas de diferentes panes, botes de mermelada para disponer s tu gusto, cestas de bollos, croissants. Tienen infinidad de platos para llevar: ensaladas, bebidas, pasteles. Os lo recomiendo
Para darse un homenaje y difsrutar de la rica gastronomia de Bruselas.
La gastronomía belga no es una de mis favoritas pero este lugar es uno de los que ofrecen platos autóctonos. Estaba lleno de gente de la ciudad, así que entiendo que no era un local para turistas y eso siempre da bastante confianza si uno busca gastronomía auténtica. Las vistas a la Plaza Mayor inmejorables.