Celebración por todo lo alto, tuve la suerte de estar un par de días en uno de los centros neurálgicos. Todo el mundo se riega de agua unos a otros. Versión adulta y budista, te tiran un poco agua con los dedos o con una vasija, versión macarra llevada por los extranjeros y jovenzuelos, se compran pistolas de agua que tiran la misma a una presión alta, celebración, guerra... allá cada uno, yo forme lamentablemente parte de la segunda. Es como una vuelta a tu infancia, un final del carmín a lo bestia. Nota triste en tres dias de celebraciones murieron 250 personas, intoxicaciones de alcohol y accidentes.