El templo en sí es bastante pobre sin embargo la imagen de buda de oro macizo de 3m de altura es espectacular. A la entrada numerosos ganchos te intentan hacer creer que el templo está cerrado (y en verdad lo parece) sólo para que vayas con ellos por un recorrido por la ciudad. En el interior se pueden comprar pulseras de hilo singulares.