Al volver callejeamos por Khao San que es una calle bulliciosa, llena de gente a todas horas. Las luces de neón anunciando bares, pensiones, agencias de viajes y toda clase de tiendas y puestos de ropa, comida, souvenirs. Todo el mundo en esa calle tiene algo que vender o algo que comprar incluso gente que simplemente compra y vende cualquier cosa