Es una de las visitas impresncindibles y asi aparece en todas las guias. Hay que dedicarle una manana y tomarselo con calma, disfrutar de la arquitectura y obsevar a los fieles que se acercan por alli.
la visita al Templo del Buda Esmeralda y el Palacio Real, sin duda la más atractiva e imprescindible de todas ellas. Se trata de un conjunto arquitectónico maravilloso, fascinante, cautivador. Vigiladas sus entradas por los fiero gigantes, es todo un museo al aire libre donde la arquitectura, las pinturas, los espejos, las stupas, las torres y los jardines, juegan con la luz del sol como en pocas partes del mundo.