Es un bonito pueblo tradicional newari, con calles adoquinadas, estrechas y casas con tejados de madera. Puedes ver a la gente trabajando en la calle, lavándose en las fuentes públicas o esparciendo el arroz en las calles y delante de los templos. Pasear por aquí es una delicia, lejos del ruido y la contaminación de Katmandú.
Las tallas de madera que se ven por todo Nepal provienen de este pueblo.