Es uno de los lugares sagrados budistas más antiguos de todo el Nepal y una maravilla. Llegar a la cima donde se encuentra la estupa, andando desde el centro de Katmandú es también empaparse del día a día de la ciudad.
Swayambunath es el lugar donde te sientes a gusto, en paz, y te vuelves loco haciendo fotos. Además, es interesante ver como budistas e hindúes comparten divinidades, mientras rezan y se mezclan sus oraciones.
El templo budista de Swayambhunath es conocido con el nombre del "Templo del Mono" debido a la gran profusión de monos que custodian la colina y divierten a visitantes y devotos con sus trucos. Esa banda itinerante e insaciable -muchas veces irritante- se apodera de cualquier alimento que le ofrezcan los peregrinos con la misma facilidad con que arrebatan un bolígrafo o una cámara de vídeo. Pero los monos no son más que la anécdota puesto que la estupa es uno de los lugares más sagrados de todo el valle. Sobre ella, los vigilantes ojos de Buda fijan su vista hacia los cuatro puntos cardinales y escrutan el Himalaya en todas direcciones, son los ojos del valle. A sus pies, los rodillos de oraciones y las "oriflamas" -banderas de plegarias- en perpetuo movimiento se unen a un gran despliegue de ruidos, cánticos y trompetas que nos recuerda de forma constante la santidad del lugar.