Patan se encuentra separada de Katmandú por el río Bagmati. La herencia cultural de los newaris se deja ver en el durbar square (palacio real), los templos, las casas, los patios y sus puertas y ventanas de metal y madera cortada. Se respira una atmósfera muy relajante, puesto que el tráfico está prohibido en durbar square. Para llegar, coger el bus local, 15Rs (pequeñas furgonetas) desde el Parque Tundikhel (lo encontraréis fácilmente preguntando a los pequeños minibuses que hay por todo el recorrido). No recomiendo hacerlo a pie por el excesivo tránsito, sólo respiraréis humo.
Patan -o Lalitpur, la "Ciudad de la Belleza"- es la segunda ciudad más importante del valle y está separada de la capital tan sólo por el río Bagmati. Ciudad hermana de Kathmandu tiene el aliciente de ser más apacible por la razón de no poseer tantos hoteles, restaurantes y tiendas para turistas como su vecina. Los templos siguen siendo los dueños y señores del encanto que encierra esta urbe, en su Durbar Square, el perfil de las puntas de flecha de sus tejados es la corona de este ágora de peregrinaje y devoción. Estamos en el centro de un campo de pagodas que se enarbolan como saetas listas para despegar hacia el hogar de los dioses.