Es un impresionante templo de cinco alturas, uno de los más altos del valle de Katmandú, de magnífica arquitectura newari. Las escaleras hasta el primer piso están flanqueadas por elefantes y otras estatuas.
Para descansar, ideal tomar un refresco desde el templo de enfrente, habilitado como bar-restaurante, donde puede contemplarse el Nyatapola perfectamente.