La espectacularidad de Bagan es tal que eclipsa todo lo que se compara con ella, por ello recomendamos dejarla para el final, pues si se ve lo primero el resto de pagodas que vayamos viendo en el viaje parecen míseros pabellones y desmerecen. Y si hacemos el sentido inverso la novedad de las primeras pagodas nos permitirá disfrutar de todas ellas yegando al final en Bagan al climax.