Construidas por Cesar Pelli fueron durante 5 años el edificio más grande del mundo. Sus base alberga un enorme centro comercial. Lo más característico del edificio además de su altura es el puente que une a ambas torres. Se puede ascender hasta él pero el flujo de personas es limitado por seguridad por lo que se monta unas colas del carajo. Madrugad y se os recompensará. Es un edificio propiedad de la empresa petrolera nacional Petronás, por lo que alberga sus oficinas (y la de otras muchas) así que olvidaros de pasear por sus pasillos. Al menos la entrada es gratuita.