Fuimos Yuki, Guix y yo, y nos metieron en una minihabitación con un sofá, una mesita y el equipo del karaoke. Ibamos a pasar una hora desgañitandonos y al final estuvimos 3 horas, la verdad es que estuvo muy bien. Pides algo de beber y comer y te empiezas a picar a poner canciones para cantar una detrás de otra. El repertorio es muy amplio y siempre encuentras varias que te molan mucho y quieres cantar.