El espectacular fuerte se compone en realidad de varios palacios de una belleza única. Llegamos de noche y por la mañana fue nuestra primera visita y nuestro primer encuentro con la ciudad de Jodhpur. Fue amor a primera vista. Después del fuerte nos perdimos por las calles de la ciudad azul, por sus bazares y visitando sus habléis. Fue un día memorable.
Una bonita excursión que se puede hacer a pie nos lleva hasta el tranquilo y bonito lago de Balsamand.
Su construcción es relativamente reciente, se finalizó en 1940 pero es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Destaca por el contraste entre su color rosado y el blanco de su mármol generando unas tonalidades únicas. Ahora es un hotel de super lujo, pero si como yo no os podéis permitir el alojamiento, al menos daros el gustazo de pasearos por allí.