El primer mes del calendario islámico. Celebración del martirio de Hussein que tiene mucha repercusión en la comunidad chii internacional y por ende en la de la India. No tiene el colorido y el componente lúdico de las festividades hindúes pero sin embargo le gana en la austeridad propia de una celebración religiosa y nos muestra la cara islámica de la India.
Se celebra entre febrero y marzo cada año y dura unos cinco días. Lo que más me sorprendió es que estaba muy bien organizado y con actividades bien programadas. Había lecturas de poesía y eventos gastronómicos donde se podía probar muchos platos típicos.
Millones de fieles que se reúnen en el templo de Lord Venkateshwara. Los iconos de los dioses salen a las calles engalanados y decorados en oro alguno de ellos. Son nueve intensos días. Si no habéis estado en un evento de este tipo antes no os recomendaría ir porque la sensación de multitud y de agobio puede desbordar al más experto.