La mezquita es impresionante, parecida a la de Lahore, con su tono rojo y blanco y sus cúpulas redondeadas, el ambiente matinal era agradable aunque el cielo grisáceo por la polución le daba un aspecto un poco lúgubre, como a casi toda la ciudad. Esa misma mañana recorrimos las calles de Old Delhi para vivir la 'otra Delhi', sonrisas amables de musulmanes nos invitaban a comprar dulces, panes o simplemente a tomarles alguna fotografía.