Shanghai es una ciudad alucinante, y es tan progresista que desde ya se prepara para el año 2010 cuando será sede de la Feria Mundial. Una de las novedades más curiosas es que la ciudad recibirá a los turistas con avenidas perfumadas, y es que el Instituto de Investigación de Materiales de Carreteras está preparando un tipo de asfalto que emitirá olores de jazmín y también de limón para agradar el olfato de los millones de visitantes. ¿Qué tal? Sencillitos lo chinos ¿no?.
Como trabajan, la gran mayoria de los negocios abre todos los dias de la semana y con horarios extensos. Ese dicho de que trabajas como un chino, tiene mucha razon.
Los parques tienen maquinas para hacer deporte, estirar, todo tipo de chinos acude para hacer algo de ejercicio y especialmente los mayores.
Ante nuestro -confieso que limitado- asombro, una vez finalizada la cena, él toma las sobras (tanto las suyas como las nuestras) y las arroja por la ventanilla del tren. Esta costumbre, me consta, es algo absolutamente habitual en este país
A estas alturas del viaje, se tiene la certeza de que ser extranjero en China es una característica que no diferencia nacionalidades: o se es chino o no se es. Todos los que no lo somos, de alguna manera pertenecemos a un mismo lugar, y sentimos cierta proximidad con sólo cruzarnos por la calle.