Uno de los mercados más populares, y más desde que el gobierno se puso duro con el mercado de imitaciones y lo eliminó. Un buen lugar para comprar todo tipo de objetos, aunque principalmente "antigüedades" y objetos de la revolución son los que más abundan en los mostradores. Como es habitual alrededor de las tiendas se dispersan un montón de tenderetes y puestecillos como precios más ajustados. En cualquier caso el regateo es imprescindible y duro. Entretenido y curioso.