Este enorme mercado se ha readecuado al turista occidental. Por sus pasillos se pueden ver montones de artículos dirigidos al ávido viajero de objetos de dudosa calidad. Ropa, artesanía, tecnología, antigüedades, joyas....todo tiene cabida entre sus puestos. El regateo debe ser duro si se quiere obtener un precio adecuado.