Un pequeño restaurante super acogedor en Dali, en la ajetreada calle "de los estranjeros". Las jóvenes camareras y dueña son muy simpáticas y sirven excelentes platos chinos (tofu, verduras al curry, salteados de carne), occidentales (pizzas, lasagnas) y deliciosas sopas. No os perdáis los brownies ni las hamburguesas de tofu o vegetales.