Una buena idea es revisar las ofertas que muchos hoteles publican en Internet. Noes raro poder dormir en un 4 estrellas por 15 dólares. ¿A quien no le agrada un 4 estrellas? Una cosas es ser mochilero y otra bobo y no coger por le mismo precio de un albergue un super hotel.
No dejéis que el calor, la humedad y el tráfico os echen para atrás. Si tenéis varios días para los templos una de las mejores opciones es alquilar un bici y tomárselo con calma
En general en Camboya, pero sobre todo en el recinto de los templos de Angkor hay un montón de niños que venden guías Lonely Planet a precio de saldo. Por 4 o 5 dolares podéis sacar las mismas guías que en Europa. Algunas tienen alguna tara, pero que no se nota demasiado y al mismo tiempo estáis ayudando a los niños que se ganan la vida. No estoy muy seguro de su procedencia. O Lonely Planet las dona o son robadas.
La llegada a la estación de autobuses (por llamarlo de alguna manera) es un curso rápido e introductorio a la realidad camboyana. Miles de conductores de tuc se avalazan literalmente sobre los pasajeros para ofrecer sus servicios. Hay un griterio y un movimiento espectacular. Un consejo es intentar contactar con alguien antes para que nos vayan a recoger y así nos ahorraremos el pertinaz hostigamiento.
Está a la orden del día y lo que es peor el turismo sexual con niños todavía sigue presente. Aunque las autordades parece que están haciendo esfuerzos para erradicarlo aún se ven abuelos occidentales con parejas que apenas llegan a los quince. Una de las caras más amargas del turismo.
Aunque quizás es más habitual ver gente mutilada en Phon Penh, también aquí uno se encuentra con niños y adultos que han sufrido los horrores de la guerra y que todavía hoy los sufren debido a las minas anti personas. Son imágenes duras y hay que estar preparado.