caminar alrededor de la isla, bordeandola, son solo 30 minutos, sin ruido, mirando solo el mar y la vegetacion que la rodea. Sin gente, ya que los privilegiados de quedarse unos dias son muy pocos. La arena blanca transparente, el agua irviendo en algunas partes en otras calida. Partes qeu es imposible caminarlas, hay que animarse a nadarlas y otras a pasar por la selva. Un lugar unico. Estoy segura que alguna vez volvere a visitar las otras 360 islitas q no vi.