Las construcciones originarias se realizaron en la segunda mitad del XVII, pero los azotes del mar de 1730 acabaron con los edificios, por lo que el obispo Lazo de la Vega ordenó la construcción de la actual iglesia de Paula de una sola nave y que se finalizó hacia 1745. Abandonada para el culto y cerrado el hospital, en los primeros años del siglo XX perteneció a una empresa portuaria y se procedió a su restauración en 1946