Esta pequeña población se encuentra a 15 km del Valle del Todra. La ciudad vieja conserva un interesante casco antiguo, con un zoco y antiguos "ksares"(fortalezas). Hacia el este y el sudeste, magníficos palmerales, emplazados en un valle adornado por el antiguo ksar, nos dan la bienvenida. Pasear por las pistas entre los campos de cultivo es muy agradable.
Es una inmensa falla en la meseta que separa el Alto Atlas del Jebel Sarho, de la que emerge el río Todra. Es una zona ideal para hacer escalada y rappel y muchos viajeros se dirigen allí para practicar este deporte. El asfalto que llega hasta los pies de la falla se ha comido parte del encanto de este lugar.